
DÍA NOVENO
¡OH Espíritu Santo! Que en tu siervo José Gregorio suscitaste una inmensa devoción a la Santísima Virgen. Queremos honrarte rezando la oración que la misma Madre de Dios compuso inspirada por Ti: “Proclama mi alma la grandeza del Señor. Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el poderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace maravillas con su brazo. Dispersa a los orgullosos de corazón y derriba a los poderosos. Eleva a los humildes y a los necesitados los llena de bienes, pero a los que se creen ricos los despide vacíos. Alabado sea para siempre el Nombre del Señor”.Por intercesión de tu siervo José Gregorio dígnate concedernos la gracia que tan confiadamente te estamos suplicando, si ha de servir para tu gloria y para nuestro bien.
Amén.
Aquí se pide la gracia que se desea.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)