top of page

DÍA SEXTO

¡OH Espíritu Santo! Enviado por nuestro amable Redentor para librarnos del error y darnos un especial gusto por la virtud y las obras buenas: hoy te pedimos con toda fe nos concedas el mismo espíritu de resignación y paz que tuvo Jesucristo Nuestro Señor cuando en el Huerto de los Olivos oraba diciendo: “Padre, si es posible aleja de mí estos sufrimientos. Pero que no se haga lo que Yo quiero sino lo que quieras Tú. Si no es posible que se alejen de mí estos sufrimientos, hágase tu Voluntad”. Por medio de tu fiel Siervo José Gregorio a quien le concediste no sólo la gracia de curar los males, sino de hacer soportar con gran paciencia las penas que la Providencia quiere que suframos, haz, te lo suplicamos, que si conviene para bien de nuestras almas obtengamos el favor especial que con nuestra oración estamos implorando en esta novena.

Amén.

 

Aquí se pide la gracia que se desea.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

bottom of page