top of page

DÍA CUARTO

​​¡OH Padre Celestial! Que has visitado y redimido a tu pueblo suscitándonos un Salvador en la persona de tu propio Hijo, según lo habías anunciado por los profetas, y por medio de Él nos libras de los enemigos de nuestra alma y realizas con nosotros la misericordia que tuviste con nuestros antepasados, recordando tu Santa Alianza y el juramento de ayuda que hiciste a nuestro Padre Abraham.

Gracias te damos por el gran amor que tu Siervo José Gregorio tuvo hacia nuestro amado Redentor, recordando frecuentemente los dolores de su Pasión y las enseñanzas de tu amado Siervo, te pedimos con gran esperanza de ser escuchados, la gracia que en esta novena te estamos implorando. Te la pedimos por los méritos de Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.  

​

Aquí se pide la gracia que se desea.

(Padre Nuestro, Ave María y  Gloria)  

bottom of page