top of page

DÍA SEGUNDO
¡OH Hijo Amadísimo de Dios! Que te has hecho hombre por amor nuestro y te has quedado en la Santa Hostia en los altares para ser nuestro alimento. Gracias te damos por el inmenso amor que concediste a tu Siervo José Gregorio hacia la Eucaristía, la Comunión y la Santa Misa. Haz que como él, también nosotros recordemos siempre con gran fe tus promesas: “YO SOY el Pan de Vida bajado del Cielo. Quien coma de este Pan vivirá eternamente, no tendrá la muerte eterna y Yo lo resucitaré en el último día”. Por intercesión de tu Siervo te pedimos confiadamente la gracia que tanto estamos necesitando.
Aquí se pide la gracia que se desea.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
bottom of page